15 dic. 2007

¿PAPA, QUÉ ES EL ARTE?: EL MUNDO DE VALENTINA II

¿PAPÁ, QUE ES EL ARTE?

Por: ELIECER ARENAS MONSALVE

V: Cuando un crítico, un curador o un experto proclama: ¡“He aquí una obra de arte!”, ¿qué está tratando de decir?.

P: Cuando alguien dice “Esto una obra de arte”, o “Es un verdadero artista”, están emitiendo proposiciones que tienen el carácter de un cumplido. Son una manera de honrar, por así decir, el estatuto superior de algo con respecto a otros algos...Ese cumplido, si hemos de creer a los historiadores, estuvo largo tiempo asociado con la idea de virtuosismo técnico, es decir, a la posibilidad de manejar con propiedad unas herramientas, unos estilos, unos procedimientos, unos recursos formales: esto ha sido considerado por muchos años ser artista.

V: Pero papá, acaso artista no es quien expresa y/o encarna los sentimientos.? Mejor dicho, quien logre comunicar sentimientos, transmitir sensaciones, puede llamarse legítimamente un artista, ¿no es así?

P: Tienes razón. Ese es el ideal romántico del arte, que ha estado asociado a la idea de autenticidad, de originalidad, etc.

V: Y de inspiración.

P: Sí hija. Desde el periodo romántico especialmente muchos artistas se han creído en comunicación directa con las musas, deidades que eran las responsables de otorgar la inspiración.

V: Y tú que crees?.

P: Considero que eso es reflejo de un momento histórico. Actualmente si tú conversas con tu tío Juan Manuel, o con prácticamente cualquier artista, te dice que no cree en la inspiración divina.

V: Y entonces en que creen?

P: Piensan que se trata de un 2% de inspiración, entendiendo por ello los momentos en donde la creatividad fluye y uno se siente como siendo un mero instrumento en la realización de la obra.

V: Y el otro 98%?

P: Correspondería a transpiración es decir, a trabajo. Todos coinciden en que hay que estar trabajando continuamente para lograr cosas significativas.

V: Papá, ¿no solemos decir, entonces, que alguien es artista cuando crea algo?, ¿cuando deduce u obtiene un producto que consideramos nuevo con respecto a lo anterior?

P: Evidentemente hija.

V: No creo que sea tan evidente, papá, porque estos criterios, o algunos de ellos, pueden aplicarse a varios oficios. ¿Podría decirse entonces, legítimamente, que ¿existen artistas que no trabajen con lo que familiarmente llamamos arte?

P: Te refieres al arte de catar vinos, al arte de la cocina, al arte de hablar de hablar bien en público?.

V: Sí, papá.

P: Creo que en esos momentos son verdaderos artistas.

V: Pero eso no es arte con mayúsculas.

P: Te invito a que pensemos en eso un momento. Es decir, preguntémonos, pese a todo, qué se estará significando en tales casos? Quizás se trata del reconocimiento de ciertas destrezas y habilidades, o se trata –de nuevo- de una suerte un cumplido para resaltar la competencia en determinada tarea o actividad, o quizás, sencillamente, es una expresión para aludir a la excelencia de un producto determinado.

(Silencio)

V: Qué hace que un objeto sea arte?

P: A que te refieres?

V: A que un cuadro de Picasso en el Museo Reina Sofia es arte, pero ese mismo cuadro en un camión de “rojas trasteos” es sólo un objeto que presenta rasgos que no son estéticos.

P: Cómo así?

V: Allí es un objeto con un peso, unas medidas, unas necesidades de temperatura y cuidados especiales. Esos atributos no son importantes cuando estamos hablando del cuadro en tanto objeto de arte.

P: Creo que no te entiendo.

V: Papá cuando tu vas a ver un cuadro, las propiedades como el peso, volumen, materiales, etc.,. no son consideradas como propiedades estéticas. Allí surgen otras propiedades: composición, equilibrio, temática, uso del color, textura, etc.

P: Hija pensemos lo siguiente. ¿Una escultura que está en la mitad de un parque ¿puede ser considerada allí una obra de arte? ¿O es otra cosa?

V: Un autor muy famoso, Garcia Canclini, podría decir que el monumento puede funcionar como lugar de encuentro, como punto de referencia. En esas circunstancias ¿ha dejado de ser “obra de arte”?. Para que sea “obra de arte” debe funcionar solamente como tal?

P: Es el mismo caso de las “instalaciones”, esos dispositivos en los que se interviene un espacio y se convierte en obra de arte. Esos lugares no dejan de ser lo que son; pero, además y sobre todo, son arte.

V: Papá. ¿Cómo se convierte una cosa en otra?

P: Hay varias formas de responder a eso. Una teoría del arte insiste en que la consagración –si así ha de llamarse el gesto ritual de convertir “algo” en una obra de arte- no precisa de un ritual: es la voluntad, o tal vez se prefiera decir, la decisión del artista, la que confiere tal nuevo carácter al objeto, que de inmediato empieza, se dice, a poseer los rasgos de una obra de arte.

V: ¿Cuales son esos rasgos? ¿La capacidad de comunicar y no simplemente de tener un uso, por ejemplo?

P: Para esos teóricos sí. La posición de otros, que defienden la idea de Arte como institución podría resumirse así: “Creo que arte es lo que dicen los críticos –u otro tipo de autoridad, por ejemplo el historiador consagrado - que es arte”.

V: No me gusta esa posición.

P: Volvamos un poco atrás. Digamos lo siguiente: Las obras de arte, por disímiles que nos parezcan, no presentan un rasgo definitorio (rasgo necesario siempre y en todos los casos) sino una superposición de “parecidos de familia”. Cuales podrían ser esos rasgos?

V: A ver…podría ser: objetos o acciones creados con aplicación y destreza; objetos o acciones que pretenden reflejar un estado de cosas a través del uso de materiales que sirvan para representarlo; objetos o acciones que se exhiben en ciertos lugares (museos, galerías, etc.); objetos o acciones cuya finalidad es la contemplación (en oposición a instrumentos creados para actuar o dominar las cosas del mundo), en este sentido objeto “inútil”; objetos o acciones creados para provocar emociones y despertar sentimientos; ..no se me ocurren más…

P: Mi amor, la lista es muy completa. Observa sin embargo que algunos de estos “rasgos” pueden ser contradictorios entre sí.

V: O sea que el problema del arte no esta en el objeto?. Es eso lo que quieres decir?.

P: Exactamente. No son objetos especiales…

V: ¿Quieres decir que cualquier cosa puede llegar a ser arte?

P: Se que suena provocador. Pero siguiendo este razonamiento estoy tentado a responder: cualquier cosa podría llegar a serlo, lo que no significa que lo sea. Tampoco se infiere de aquí que cualquier cosa sea arte.

V: Ya veo, el problema no es de la naturaleza del objeto, no hay ninguna. Al parecer no llegamos a ninguna parte por este camino, o mejor, ese no es el camino que buscamos.

P: Observa que todas las pistas conducen más bien a formular el asunto con relación a las acciones que las personas, en cierta circunstancia, producen en presencia de ciertos objetos. Es decir, el mejor camino es indagar como usan las personas ciertos objetos, en este caso los objetos llamados: “obra de arte”

V: ¿Estás sugiriendo que cualquier objeto es arte, o deviene arte, si es usado como tal por un grupo humano?

P: Esta formulación indica, ni más ni menos, que se precisa una sociedad que sea el nicho de los actos que se realizan alrededor del objeto...y son esos actos, esos significados dados por los observadores y las acciones de un entorno humano las que hacen que algunas cosas, en algunas circunstancias, puedan ser consideradas objetos de arte.

V: Papá, me parece que lo que complica todo es que nuestra manera de pensar pareciera requerir un mundo con contornos definidos, parece que siempre andamos buscamos cosas estables, datos establecidos de una vez y para siempre.

(Silencio)

V: Papá, que hacemos si nos preguntan que es el arte?

P: A mi juicio, no buscar ni ofrecer una definición. Para mejorar nuestra sensibilidad nos sirve de nada una Teoría General del Arte; ni una Teoría Estética, ni una Filosofía del Arte. Los artistas no siguen reglas estrictas (lo que no significa que no podamos inferir el uso de ciertas reglas, en cierta época, por ejemplo); lo que llamamos arte no ha sido entendido lo mismo en toda época y circunstancia; la apreciación no recae sobre los mismos atributos…

V: De que se trata entonces?

P: Se trataría, más bien, de mostrar cómo es arte una pieza concreta. En qué es arte. Hay que tener en cuenta que una definición –por la fuerza de la costumbre y de cierta tradición- se nos antoja más segura. El crítico y el maestro deberían mostrar más. Establecer nuevas y más imaginativas relaciones. El asunto es más de imaginación que de método.

V: Papá, dirás que soy desobediente, pero voy a intentar –luego de lo dicho, y pese a todo- una definición que no nos meta en tantos problemas (y que nos permita darle cabida a las manifestaciones del arte actual): “Arte es algo que le acontece a un objeto, acción o evento.”

P: No esta nada mal. Lo que queda es mostrar como esta definición al poner los acentos en lugares distintos a los tradicionales permite un desplazamiento interesante de la discusión sobre el arte y ver si da cabida a nuevos argumentos y relaciones más ricas e imaginativas. Pero eso es otra historia...

V: Papá, es verdad que somos todos artistas?

P: Si, hija. En algún sentido todos lo somos. Lo cierto es que el poder formativo del arte no radica en volvernos a todos artistas, el viejo loco de tu tío Juan Manuel, no quiere que sus alumnos sean artistas, sino que aprendamos a vivir artísticamente…a el no le importa que hagamos poesía, sino que vivamos la vida poéticamente…

V: Papá, que significa eso?

P: Significa estetizar la mirada, aprender a ver, aprender a oler, aprender a tocar, aprender a oír, aprender a sentir…ver con los ojos del alma, si se quiere…

V: Dirás re-aprender…porque todos sabemos hacer esas cosas…

P: Sí, pero las solemos reducir a su ámbito utilitario y práctico. Aquí la propuesta es que se haga como un fin en sí mismo.

V: Papá, es difícil des-aprender?

P: Con frecuencia es más difícil que aprender, porque supone romper hábitos previos, parar el piloto automático que hace que hagamos ciertas cosas por la fuerza de la costumbre.

V: Recuerdo que leí que Kant dijo que el hombre no debe ser considerado un medio para obtener cosas. Dijo que debíamos considerarlo un fin en sí mismo y que en eso consistía la dignidad humana.

P: Ahora entiendes porqué el arte forma en valores?

V: Ahora entiendo que sin arte, perdemos la unión entre lo físico, espiritual, ético, moral y estético. Es decir, perdemos la posibilidad de juntarnos como seres completos…no fragmentados, no escindidos…

V: Papá, porque se nos dificulta tanto a los humanos pensar en totalidad y siempre andamos haciendo dicotomías y dividiendo todo?

P: Esa es una gran discusión. Pero ahora hay que ir a dormir….hasta mañana…

V: Esta bien papá, felices sueños.

Junio de 2006

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